13 de noviembre de 2011

Cuatro alcachofas

¿Qué se puede hacer con cuatro alcachofas que llevan en la nevera desde el lunes?

 Le pido consejo a la P, que está jugando a un videojuego interesantísimo que consiste en matar cerditos lanzando pájaros con un tirachinas.
Oyes, ¿qué hago con las alcachofas?
—Alcachofas... sí... hmm... AYYY, casiiii... alcachofas, ya, si las haces al horno, a mi me gustan.
¿Al horno? Así tal cual? Voy a ver qué receta encuentro de alcachofas sin nada.
Por desgracia, "sin nada" no hay.
¿Bueno, qué hago?
—¿Como que qué haces? Hmm.... pues las haces, al horno, ¿no?
Menuda ayuda...
Vale sí, pero, por dónde empiezo. ¿Las lavo?
¿Qué quieres decir que las lavas? Hmm.... Claro, claro, las lavas, sí, si no, ¿cómo?
Creo que no me está escuchando.
¡¡¡¡EEEEEEOOOOOOOO!!!
—Vale, vale ya voy.
A regañadientes, deja el juego y se va a la cocina.
¿Tienes guantes? Las alcachofas manchan mucho.
Rebusco en un cajón.
Tengo uno. 
¿Y uno que no sea de gnomo no tienes?
Deja el guante y empieza limpiarlas. Les corta la patita, las despluma un poco por arriba, y les abre el pico. 
Oye, que no son pollos.
Bueno, yo ya me entiendo.
Saco una bandeja del horno. Mientras tanto, él termina de cortarlas.
Estan un poco estropeadas, tus alcachofas...
¿Ah sí? ¿Cómo lo ves?
Pues mira, esto está de otro color.
No me seas finolis, que me las trajeron el lunes.
Las pone en la bandeja, les echa un chorrito de aceite, y un poco de sal.
¿Tienes pimienta?
Yo tengo de todo. Tengo un especiero que sólo con especies nos hacemos un primero.
Enciendo el horno y nos volvemos a la sala. Me pongo a escribir, miro mi Facebook, juego con Federico, Federico mira su Facebook. De repente, me acuerdo de las alcachofas.
¿Cuánto tiempo las pongo?
—Media hora o así.
¿Media hora?? Miro el reloj, son más de las cinco.
Pues si esta mañana hemos hecho brunch, esto ha sido nuestra merienda cena.



6 de noviembre de 2011

Pastel de nada y otras delicias

Tengo el blog o mejor dicho los blogs muy abandonados, me está fallando la inspiración, que no es que haya tenido mucha nunca, pero ahora estoy en niveles bajísimos.
Lo que sí que he hecho son pinitos culinarios que quería enseñar por aquí, a falta de otra cosa. Por ejemplo, mi primera tortilla de berenjenas:


No es por nada, pero para ser una inútil total, las tortillas me salen la mar de bien. 

Hace unas semanas, no tenía nada en la nevera excepto dos calabacines mondos y lirondos, así que puse en Google: "pasta & calabacines", y como en Google sale todo lo habido y por haber, a mi me salió esto:


¿A que se vé delicioso? Pues lo estaba.

Y hoy domingo, después de cinco días de lluvia seguidos y toda la mañana leyendo, me ha dado por hacer un pastel. Pero claro, estamos en las mismas. No tengo casi nada en la nevera, ni mantequilla, ni yogures, ni chocolate, y el reto se las trae. Que es muy fácil cocinar con ingredientes, pero sin ingredientes, a ver quién es el guapo que se atreve. Más o menos, el proceso ha ido así. La receta de un "simple bizcochito" de Nata-Limón (que he encontrado poniendo gugleando "Pastel de Nada") decía:
  1. 3 huevos. ¡Qué bien, tengo 5! Me quedarán 2 para la cena. 
  2. 230 gr de harina. Creo que tengo un poco, voy a medir lo que hay... ¡Qué casualidad! Si es casi lo que necesito, faltará un poco pero da igual.... ¡seguimos!
  3. 180 de azúcar. A ver, dónde está el azúcar, sí, por aquí tengo un poco.... voy a medir... bueno no llega a 180, ni siquiera a 150, pero oye, qué más das, así no engordará tanto.
  4. 80 ml de aceite de girasol. Recuerdo vagamente una botella que no uso nunca al fondo de la despensa. ¿Será comestible?
  5. 200 ml de nata. ¡Anda, pero qué suerte! ¡Si tengo un pote medio abierto! Claro que lleva ahí unos cuantos días, más bien unas cuantas semanas, hmmm, sí, desde el día de la pasta con calabacín, y de esto hará unas cuantas semanas... Mejor si lo huelo, hmmm, no sé yo, no quiero envenenar a nadie, paso, paso, pondré leche, que esta mañana me ha sobrado un poco del café con leche, y así la aprovecho.
  6. 1 sobre de levadura royal. Ahh, de eso seguro que tengo, que un pote me dura entre 5 y 10 años.
  7. la ralladura de un limón. ¡Oh maravilla! TENGO UN LIMÓN, no sé desde hace cuánto, pero ahí está, más majo él.
  8. 3 gotitas de aroma de limón. Buenoooo, como no ponga Pril limón...
Total, que con casi todos los ingredientes medidos y desparramados por la cocina, me he puesto a ello. A pesar del cambio de la nata por leche, que me ha faltado azúcar, que no ha habido manera de rallar el limón, que no he puesto toda la harina porque me ha parecido demasiado, que no la he tamizado junto con la levadura, que además la levadura la he puesto a ojo, que el aceite lo he medido sin gafas, que no tengo batidora de varillas, me ha salido esto:


Desde fuera, no se ve nada mal.
Mientras se horneaba, le he mandado un mensaje a la P, que está de retiro espiritual y vuelve esta tarde:
- ¡Sorpresa!
- ¿Cuál?
- Está en el horno, se está gestando. Pero puede salir al revés.
- ¡¡¡Vivaaaaaa!!!
Qué fé tiene en mi este hombre de bien. La que no tiene tanta, soy yo:
- Tú por si acaso, ven merendado.

17 de agosto de 2011

Gatutel

Tranquilo y reservado, el Gatutel se encuentra en un antiguo casa de pueblo, envuelta en una atmósfera relajante, con un magnífico jardín posterior trabajado con ahínco por el propietario a base de romperse el lomo, con todo tipo de árboles, y plantas exóticas procedentes de todo el mundo.

Federico en su resevado del jardín
En el jardín se encuentra la piscina, el mejor remedio para disfrutar de un refrescante baño que rompa la canícula de verano. Todo un lujo incluso para los más reacios, incluidos los húespedes felinos.
Federico entrano despacio en la piscina
Si quiere alejarse del ruido y estrés de los otros huéspedes, sus acogedores ambientes impregnados de sosiego le permitirán relajarse a sus anchas.
Federico relajándose encima de un puzzle
Federico probando el colchón de su habitación
Nuestras espaciosas y agradables habitaciones, están decoradas con exquisito gusto y cuentan con todas las comodidades.
Federico examinando su habitación
Las camas de estilo rústico están equipadas con colchones de lana, especialmente aptas para quedarse dormido en todas las posiciones.
Federico durmiendo

4 de agosto de 2011

Semana tonta

Mañana empiezo las pre-vacaciones, que es esa semana tonta en que mi empresa, con un criterio bastante dudoso, decide cerrar el edificio y te obliga a tomarte esos días quieras o no. Yo normalmente no quiero y por eso la llamo la semana tonta. Tonta o no, algo tengo que hacer, no me voy a quedar en mi casa. Eso sería mucho más tonto. Así que … ¿dónde nos vamos yo y Federico? A la casita del pueblo. 
La P no viene, dice que el pueblo lo aturde y que hay demasiados mosquitos zumbones, aunque nos vendrá a buscar. El viaje de ida puede ser el no va más, porque no solamente irá Federico en la parte de atrás del coche, sino también los hámsters de los mosquitos, que oyes, también ellos tienen derecho a disfrutar de la semana tonta.

PS Ayer con una patata de mi cesta y dos huevos me hice una tortilla. Estoy muy triste. Estaba asquerosa. Pero si es prácticamente lo único que me sale bien. Sospecho que la patata no era una patata para hacer tortillas, estaba muy dura. Se agradece cualquier información al respecto.

2 de agosto de 2011

Error de cálculo

¡¡¡Horror!!! Se me olvidó que me voy de vacaciones y ayer me trajeron mi caja de verduras.
¿Cómo me voy a comer de aquí al viernes días dos berenjenas, dos pepinos, tres patatas, ocho pimientos de todos los colores, una bolsa de judías, cuatro ciruelas, cinco peras, cuatro melocotones, siete tomates, y sobre todo, un manojo de menta? ¡¡¡Es imposible!!!
Me tendré que llevar mi caja de vacaciones.










Menos mal que no voy en avión....

28 de julio de 2011

Quiche de espinacas y gambas de una lisiada

Me he pegado un castañazo en la calle al salir del súper. Se me ha desparramado toda la compra por la acera y me he quedado de rodillas, tipo bacante, contemplando el desastre. Se ha acercado un chico con muletas a ver cómo estaba:
―¿Estás bien? ¿Te has hecho daño?
―Estoy bien, estoy bien. 
―No te puedo ayudar mucho, lo siento. ¿Te duele algo?
―No, bueno sí, el orgullo...
Poco a poco he ido recogiendo la compra, que básicamente eran los ingredientes para una quiche de espinacas y gambas. He subido a casa renqueando, he buscado una receta por Internet, y me he puesto a preparar mi quiche, que tenía que quedar así:

 
y ha quedado asá.

Para ser una cocinera penosa y lisiada, no está mal, ¿no? He puesto 400 gramos de espinacas (he usado congeladas) cocidas 15 minutos y bien escurridas ―después de una mala experiencia con una lasaña de espinacas que me quedó como sopa de lasaña, aprendí que es vital que no quede nada de agua―, tres huevos, un pote de nata líquida ligera, medio sobre de queso Emmental rallado, y gambas.
La receta dice: "las gambas siempre crudas". Las mías eran congeladas, y por unos instantes he dudado si crudas es lo mismo que congeladas, pero creo que finalmente algo de raciocinio debo de tener, y las he descongelado. Y por si acaso, las he cortado en pedacitos. He mezclado todo muy bien, he colocado la mezcla sobre mi masa de pasta brisa, y luego al horno unos 45 minutos. Hemos esperado a que se enfriara bastante y nos hemos sentado a cenar hacia las 11. Está mal decirlo, pero la P se rechupeteaba los dedos.
Desde que estamos juntos, ceno mucho mejor.
Eso sí que es un elogio, digo yo, ¿o qué comería antes?

24 de julio de 2011

Mister Milk

Fin de semana en el campo con la familia al completo. He dejado a Federico en casa, al cuidado de la P. A regañadientes, asumo mi rol de animadora infantil.
¿Juegas con nosotras? ―me preguntan los mosquitos.
¿¿¿Yo??? ¿Pero por qué yo?
Porque tú siempre te inventas juegos muy divertidos.
Maldigo el día que me inventé el primer juego divertido. Con lo bien que me habría ido si me inventara juegos aburridos.
Bueno, vale, pero jugamos a dibujar.
―Vale. Y dibujamos a súper héroes.
¡Ah! Qué bien. ¿Y qué súper héroes dibujamos?
¡Nos los inventamos! Cada una se inventa uno.
Y estos son nuestros súper héroes: Gatuvela (una cat woman vulgaris), Aries (una súper heroína galáctica con problemas de identidad sexual) y Mister Milk (un súper héroe armado con fusiles que disparan leche a todos los malos del mundo).
Y es que a los mosquitos no les ha gustado nada nada que me haya reido de ellas porque todavía  meriendan "su vasito de lechita caliente", así que al mosquito pequeño se le ha ocurrido desquitarse con este nuevo súper héroe lanza leche. Yo por si acaso no digo nada y dibujo, y ellas también.