13 de febrero de 2010

El pato de Niuspi

Frío día de diciembre del 2006. Niuspi y yo vamos paseando hacia el Retiro.
—Oye, ¿en el Retiro hay patos?
—Pues no lo sé, supongo que sí, en el laguito.
Llegamos al parque. Hace un frío que pela. Nos acercamos al lago.
—Mira, ¡allí hay un pato!
—Es verdad.
—¡Y tiene mucho frío!
—Sííí, ¡tiene la cabeza morada del frío!
—Lleva una bufanda!!
—¿Cómo va a llevar una bufanda?
—Pues un gorrito.
—Ostras, Niuspi, que no es un pato.
—¿Cómo que no es un pato?
—Que no. Es una boya.
—Anda, es verdad.
Pues parecía un pato.

11 de febrero de 2010

A grandes fríos, grandes remedios

Por lo visto, esta noche no hace más de 4 grados. Para mi amiga S. que vive en Baltimore y que tiene la casa sepultada bajo la nieve, o para mi otra amiga S. que vive en Frankfurt y que ayer me contó que nunca ha visto un invierno tan frío, 4 grados debe de ser para morirse de risa. Pero eso es porque ellas tienen calefacción y yo no. Yo tengo una bomba de aire que hace más ruido que otra cosa, una estufa de aceite en la habitación que hace lo que puede, y otra estufa de dos resistencias de las cuales sólo funciona una.
Tengo las manos absolutamente congeladas, a pesar de la manta supuestamente térmica que me echo por encima. Federico intenta refugiarse debajo, pero no siempre nos ponemos de acuerdo y acaba saliendo de ahí muy ofendido para acercarse lo más posible a la estufa. Prefiere mil veces achicharrarse el pelo que seguir soportando el frío.






Federico con el pelo chamuscado


Eso o sentarse encima de mi zapatilla, que se está mucho más calentito, dónde va a parar.

10 de febrero de 2010

Cosas que me gustan


Le he jurado y perjurado muchas veces a la P. que si no voy mucho a su casa es por pura pereza o por pura practicidad, según se mire. El viernes por la noche, metí a Federico en su jaulita, y nos fuimos a pasar el fin de semana a su piso. El sábado mientras él trabajaba, estuve leyendo mucho rato, y cuando acabé el libro, me levanté del sofá y le solté: En tu casa no tengo muchas cosas que hacer. Ante la cara de pasmo, añadí un punto y coma imaginario a mi frase y seguí, pero no te preocupes, que ahora mismo me pongo a ordenar algo. Ordenar es algo que me apasiona, ordenar y luego tirar todo lo que sobra. Se salvó de la quema una caja llena de libros infantiles, entre los cuales me extrañó encontrar una antigua edición de El Halcón Maltés. No he leído la novela, y la película la habré visto hace demasiados años, por lo que me hice una nota mental para mi siguiente lectura.


El domingo sin embargo  se me cruzó por delante un título de Paul Auster que no había leído. No me pude resistir, dejé lo que estaba haciendo, y me puse a leer. Nada más empezar, al personaje protagonista de ‟Oracle Night‟, un amigo le relata un episodio de El Halcón Maltés, recomendándole que escriba algo basándose en esa historia.
Estoy a punto de terminar el libro. El protagonista se ha quedado parado con su historia basada en otra historia, y no sabe cómo continuar. Pienso en la de veces que se producen casualidades de este tipo, y en que después de leer y ordenar, lo que más me gusta es comprobar por mi misma las verdades de la Ley de la Atracción .

2 de febrero de 2010

Duplicando intenciones

No tenía bastante con uno, he tenido que crear otro.
De profesión, creadora de blogs.
Esto es como quien pone una tienda y se pasa meses decorándola hasta poner el género.
— ¿Y entra mucha gente?
— Bueno....

27 de enero de 2010

Puntualizando

Hace tres días que llego a casa con la ilusión de acabar de configurar el blog, pero me temo que no voy a acabar nunca. Le he cambiado el nombre tres veces, la dirección otras tantas; he editado y vuelto a editar las cinco míseras entradas que tengo; he jugado con varias combinaciones de colores para al final dejarlo como estaba, he descubierto cómo hacer trampas para poder cambiar la fecha e introducir entradas nuevas como si fueran viejas y viceversa; he cargado y descargado la misma foto infinidad de veces hasta conseguir un resultado que tampoco me acaba de gustar.
— Aaaahh. ¿Tú también tienes un blog?
— No, perdona. Yo sólo configuro.

26 de enero de 2010

Copy-paste

Ayer volví a activar este blog, después de más de dos años de paro total.  Llevaba pensándolo varios meses, a ver cuándo vuelvo a escribir, a ver cuándo me pongo. Sólo me hizo falta un empujón, una dosis de envidia (gracias, Clara) para hacerlo realmente.
Será mi cuarto intento. El primer blog se esfumó y no me enteré: no actualizaba muy a menudo, y cuando me quise dar cuenta, había dejado de funcionar. Se llamaba Miss Wu. El segundo intento fue un blog comunitario. Ahí contribuí bastante, pero también se perdió y no he podido recuperar nada de lo que escribí. "El pato de Andrea" era mi post favorito. El tercero fue éste,  en su versión anterior, que abandoné por motivos personales y del cuál he borrado casi todo.
En mi cabeza, tengo un blog desde hace muchísimos años. Lo difícil, siempre, es hacer copy-paste.

25 de enero de 2010

Envidia

La tiña mueve montañas...