17 de agosto de 2011

Gatutel

Tranquilo y reservado, el Gatutel se encuentra en un antiguo casa de pueblo, envuelta en una atmósfera relajante, con un magnífico jardín posterior trabajado con ahínco por el propietario a base de romperse el lomo, con todo tipo de árboles, y plantas exóticas procedentes de todo el mundo.

Federico en su resevado del jardín
En el jardín se encuentra la piscina, el mejor remedio para disfrutar de un refrescante baño que rompa la canícula de verano. Todo un lujo incluso para los más reacios, incluidos los húespedes felinos.
Federico entrano despacio en la piscina
Si quiere alejarse del ruido y estrés de los otros huéspedes, sus acogedores ambientes impregnados de sosiego le permitirán relajarse a sus anchas.
Federico relajándose encima de un puzzle
Federico probando el colchón de su habitación
Nuestras espaciosas y agradables habitaciones, están decoradas con exquisito gusto y cuentan con todas las comodidades.
Federico examinando su habitación
Las camas de estilo rústico están equipadas con colchones de lana, especialmente aptas para quedarse dormido en todas las posiciones.
Federico durmiendo

4 de agosto de 2011

Semana tonta

Mañana empiezo las pre-vacaciones, que es esa semana tonta en que mi empresa, con un criterio bastante dudoso, decide cerrar el edificio y te obliga a tomarte esos días quieras o no. Yo normalmente no quiero y por eso la llamo la semana tonta. Tonta o no, algo tengo que hacer, no me voy a quedar en mi casa. Eso sería mucho más tonto. Así que … ¿dónde nos vamos yo y Federico? A la casita del pueblo. 
La P no viene, dice que el pueblo lo aturde y que hay demasiados mosquitos zumbones, aunque nos vendrá a buscar. El viaje de ida puede ser el no va más, porque no solamente irá Federico en la parte de atrás del coche, sino también los hámsters de los mosquitos, que oyes, también ellos tienen derecho a disfrutar de la semana tonta.

PS Ayer con una patata de mi cesta y dos huevos me hice una tortilla. Estoy muy triste. Estaba asquerosa. Pero si es prácticamente lo único que me sale bien. Sospecho que la patata no era una patata para hacer tortillas, estaba muy dura. Se agradece cualquier información al respecto.

2 de agosto de 2011

Error de cálculo

¡¡¡Horror!!! Se me olvidó que me voy de vacaciones y ayer me trajeron mi caja de verduras.
¿Cómo me voy a comer de aquí al viernes días dos berenjenas, dos pepinos, tres patatas, ocho pimientos de todos los colores, una bolsa de judías, cuatro ciruelas, cinco peras, cuatro melocotones, siete tomates, y sobre todo, un manojo de menta? ¡¡¡Es imposible!!!
Me tendré que llevar mi caja de vacaciones.










Menos mal que no voy en avión....

28 de julio de 2011

Quiche de espinacas y gambas de una lisiada

Me he pegado un castañazo en la calle al salir del súper. Se me ha desparramado toda la compra por la acera y me he quedado de rodillas, tipo bacante, contemplando el desastre. Se ha acercado un chico con muletas a ver cómo estaba:
―¿Estás bien? ¿Te has hecho daño?
―Estoy bien, estoy bien. 
―No te puedo ayudar mucho, lo siento. ¿Te duele algo?
―No, bueno sí, el orgullo...
Poco a poco he ido recogiendo la compra, que básicamente eran los ingredientes para una quiche de espinacas y gambas. He subido a casa renqueando, he buscado una receta por Internet, y me he puesto a preparar mi quiche, que tenía que quedar así:

 
y ha quedado asá.

Para ser una cocinera penosa y lisiada, no está mal, ¿no? He puesto 400 gramos de espinacas (he usado congeladas) cocidas 15 minutos y bien escurridas ―después de una mala experiencia con una lasaña de espinacas que me quedó como sopa de lasaña, aprendí que es vital que no quede nada de agua―, tres huevos, un pote de nata líquida ligera, medio sobre de queso Emmental rallado, y gambas.
La receta dice: "las gambas siempre crudas". Las mías eran congeladas, y por unos instantes he dudado si crudas es lo mismo que congeladas, pero creo que finalmente algo de raciocinio debo de tener, y las he descongelado. Y por si acaso, las he cortado en pedacitos. He mezclado todo muy bien, he colocado la mezcla sobre mi masa de pasta brisa, y luego al horno unos 45 minutos. Hemos esperado a que se enfriara bastante y nos hemos sentado a cenar hacia las 11. Está mal decirlo, pero la P se rechupeteaba los dedos.
Desde que estamos juntos, ceno mucho mejor.
Eso sí que es un elogio, digo yo, ¿o qué comería antes?

24 de julio de 2011

Mister Milk

Fin de semana en el campo con la familia al completo. He dejado a Federico en casa, al cuidado de la P. A regañadientes, asumo mi rol de animadora infantil.
¿Juegas con nosotras? ―me preguntan los mosquitos.
¿¿¿Yo??? ¿Pero por qué yo?
Porque tú siempre te inventas juegos muy divertidos.
Maldigo el día que me inventé el primer juego divertido. Con lo bien que me habría ido si me inventara juegos aburridos.
Bueno, vale, pero jugamos a dibujar.
―Vale. Y dibujamos a súper héroes.
¡Ah! Qué bien. ¿Y qué súper héroes dibujamos?
¡Nos los inventamos! Cada una se inventa uno.
Y estos son nuestros súper héroes: Gatuvela (una cat woman vulgaris), Aries (una súper heroína galáctica con problemas de identidad sexual) y Mister Milk (un súper héroe armado con fusiles que disparan leche a todos los malos del mundo).
Y es que a los mosquitos no les ha gustado nada nada que me haya reido de ellas porque todavía  meriendan "su vasito de lechita caliente", así que al mosquito pequeño se le ha ocurrido desquitarse con este nuevo súper héroe lanza leche. Yo por si acaso no digo nada y dibujo, y ellas también.

14 de julio de 2011

Soluciones drásticas

Esta noche no podía dormir, notaba un olor rarísimo que me molestaba mucho. No sabía si era la P que olía raro. Nunca huele, pero vete a saber; yo desde luego no era. Le he despertado:
Oye, que no puedo dormir. Huele fatal.
Hmmmm… yo no noto nada….zzzz....
Que sí, ¿no lo hueles?
Anda,  pesada, duerme, será un pedo de tu fantasma.
Como el olor persistía me he cabreado y me he ido al cuarto de invitados, pero con el cabreo me ha costado mucho dormirme. La P se ha despertado hacia las seis y me ha buscado por toda la casa:
¿Pero qué haces aquí?
Dormir. Ahí huele mal.
Ahí no huele a nada.
Así que me he vuelto a la cama con él.
¿¿Pero no notas cómo huele??
No tonta, eso deben ser las tuberías, por la lluvia que ha caído toda la noche.
Al final, me he quedado frita, anestesiada supongo. La P se ha levantado temprano y se ha ido. Cuando me he despertado, seguía oliendo fatal. Seguro que es el ratón de ayer, he pensado, que se lo habrá merendado Federico y ha dejado las sobras por ahí.
Por si acaso, me he duchado y vestido corriendo sin mirar, porque como me encuentre un cadáver a medio masticar me caigo muerta, y la P se tiene que encargar no de uno, sino de dos funerales.
Al rato me llama al trabajo la Pattychica:
Señorita Wu, con el vómito que hay debajo de la cama ¿qué hago? ¿Lo limpio con lejía o con fregasuelos?
¿Y arrancar el suelo y volverme a poner parquet, ¿no puedes?

13 de julio de 2011

Con un seis y un cuatro

Sin saber muy bien qué hacer con dos puerros de mi supercesta, tres huevos y una enorme cebolla que estaban muertos de risa en la nevera, he ido al súper a inspirarme y me he decidido finalmente por una quiche de puerro y salmón. He comprado pasta brisa, un pote de crema ligera y un sobre de salmón y me he ido para casa. 
He rehogado la cebolla y luego he añadido los puerros, todo bien cortadito. He añadido al final medio calabacín casi deshauciado y he dejado que se hiciera un buen rato. Luego he cogido dos huevos y medio (media clara se me ha caido al suelo), los he batido con la crema de leche y luego he mezclado las verduras y el salmón cortadito (tengo la duda de si los puerros y la cebolla son verduras, digo yo que sí). He puesto la pasta brisa en mi molde desmontable de tarta, he echado la mezcla bien repartida y lo he puesto al horno unos 50 minutos. 
¡¡Buenísima!! No tengo más palabras. Y todo eso sin buscar una receta por internet. A pelo. Con un seis y un cuatro.