3 de julio de 2011

Vacaciones con la P.

Tenemos tantas ganas de irnos de vacaciones, que no me puedo resistir y me pongo a hacer una lista de los sitios donde hemos ido con la P. Meticulosa lo soy un rato pero no soy la única.
  • Santiago de Compostela (puente de la Constitución, Diciembre 2008)
  • Fin de año en Manchester (Enero 2009)
  • Esquiada en Braunwald (Febrero 2009)
  • Londres con el mosquito grande (Abril 2009)
  • Verano en México (Agosto - Septiembre 2009)
  • Primer cumple por Albi (Septiembre 2009) ¿Qué cumple? me dice la P. Si en Septiembre no cumplimos años ni tu ni yo. El nuestro, so bobo, que llevábamos un año juntos. Aaah...
  • Casa rural Olot (Novembre 2009) No recuerdo ninguna casa rural, me interrumpe de nuevo. Bueno yo tampoco, pero está en una lista que hice hace unos meses, así que la pongo. Pues no sé yo....
  • Puente de la Constitución en Londres (Diciembre 2009)
  • Fin de año en París (Enero 2010)
  • Esquiada en Braunwald (Febrero 2010)
  • Semana Santa 2010 por Tarragona (Abril 2010)
  • Escapada a Frankfurt (Julio 2010) 
  • Semana por La Dordogne et Le Lot (Agosto 2010)
  • Verano en Córcega (Agosto 2010)
  • Segundo cumple en Santa Coloma de Farners (Septiembre 2010) ¿Qué cum...? Ay perdón...
  • Puente de Tots Sans en Edimburgo (Octubre 2010)  Eso no fue en Octubre,  fue en Noviembre, me corrige la P. Mira puede ser, pero no nos vamos a poner tiquis miquis, era un puente y punto. El de Noviembre.
  • Puente de la Constitución en los Pirineos franceses (Diciembre 2010)
  • Fin de año en Londres (Enero 2011)
  • Esquiada en Andorra (Febrero 2011)
  • Le Min...¡Te falta la esquiada en la Molina! Pero si eso fue un sube y baja, protesto. ¡Ponlo!
  • Esquiada en La Molina (Mars 2011)
  • Le Minervois con familia (Junio 2011)
Está claro que a este paso voy a tener que poner hasta cuando salimos a comprar croissants...

3 de abril de 2011

Alcachofas de la nonna Sara con su toque cubano

Desde que me he hecho de Disfruta y Verdura, es decir desde el lunes pasado, he adquirido un problema que antes no tenía. Tener que cocinar verduras.
No hablo de la lechuga, los tomates o el calabacín. Sí hablo de la berengena, las alcachofas o los ajos tiernos.
La berengena presentaba un grado de dificultad entre 4 y 5, que resolví optando por la simple receta berengena a la plancha mediante un método tan primitivo que me quedé dormida del aburrimiento y no pude sacar la foto para ilustrar el blog.
Con las alcachofas, el grado de dificultad sube al 8-9 y por eso acudí al recetario internet donde di con el blog El Comidista y esta receta de la nonna Sara que he hecho hoy mismo para comer.
Cualquiera de mis numerosos lectores que compare la foto de El Comidista con mi foto dirá que para ser yo, no está tan mal.
the original
the copy
 Lo raro ha sido la disparidad de criterios entre la P y yo a la hora de evaluar el manjar.
—Pues los tallos están muy ricos ― dice la P.
—A mi no me gustan, están muy amargos.
Claro, luego leyendo bien la receta original no dice nada de comerse los tallos, igual eran puramente decorativos.
—Pues yo, la verdad, creo que te han quedado muy bien.
—Pues francamente, no me parecen nada del otro mundo. Prefiero el gusto de las alcachofas sin tanto parmesano.
Y es que a decir verdad. en la receta decía 100 gramos de queso para 6 alcachofas y yo tenía 4, no tengo balanza y he puesto lo que me ha dado la gana, algo así como 150 gramos.
—Pues en los comentarios del blog, hay gente que decía que eran la máxima suculencia y francamente, no me parece que sea para tanto.
—Fíjate que a mi no me gustan las alcachofas y me las estoy comiendo la mar de contento.
—Tú es que eres un santo varón.
Y es que, todo hay que decirlo, a la receta original le hemos añadido algo de nuestra propia cosecha: arroz basmati con huevo.
la P version: con huevo al plato
miss wu version, con huevo revuelto
Y claro, con esta desvirtuació de la receta de la pobre nonna, cualquiera no tiene criterios distintos.
No quiero ni pensar en lo que les depara a los ajos tiernos.
Y encima me duele la barriga...



1 de abril de 2011

Ejemplos de imposturas I

Cuando Federico se perdió en verano y apareció a los cuatro días tan tranquilo, como si se hubiera ido a una temporada a un balneario, enseguida pensamos que era un impostor. Luego vimos que en realidad se parecía mucho, pero por si las moscas, cuando hace cosas extrañas le llamamos Fedequico, para que no se piense él que nos puede tomar el pelo.
Y es que realmente Federico no solía hacer estas cosas.

29 de marzo de 2011

Estas son las mañanitas

Esta mañana la P me ha despertado con unas "mañanitas" versión flamenco-rock:

Estas soooon
las mañaniiitas
que te caaanto
yo a tiiii
para mi niña bonita
te la canto
tal que asín.

Despierta niña despierta
miraa que amanece yaaa
ya los pajarillos cantan
la luna ya se metió.
De tó.

Me ha encantado.
Cinco minutos después, me ha llamado mi madre y me ha cantado algo más parecido a la versión original.
Media hora después ha sonado el móvil. Era el mosquito mayor, pero no me ha cantado nada.
Por la noche, delante del pastel, la familia al completo ha vuelto a cantar. Igual, igual, igual que la familia ésta que cantaba y era tan feliz.

14 de marzo de 2011

Civismo

Esta mañana de camino al trabajo, he flipado con la cantidad de basura que he visto en la acera. No es que hoy sea el día especial de la basura, simplemente hoy he hecho recuento de la porquería: colillas, paquetes de tabaco, bolsas de plástico, ropa vieja, envoltorios de comida, botellas, papeles, bocadillos a medio comer, chicles, caca de perro, kleenex sucios, sin contar la indescriptible y habitual porquería que se acumula al lado de los containers y no precisamente por generación espontánea.

Inmediatamente, he recordado las aceras impolutas de las calles de Tokyo. Y luego me he puesto a pensar en las colas que hacen los japoneses, en el aeropuerto, en el supermercado, gestionadas eficazmente.  Nunca he visto una cola desaparecer tan rápido como en un onsen de Tokyo: cuando llegamos, había por lo menos 100 personas en la cola, que fueron despachadas en menos de 10 minutos. O al llegar al aeoropuerto de Narita, la cola de inmigración, donde nos juntamos por lo menos los pasajeros de tres aviones, fue atendida en menos de lo que canta un gallo.  Otro detalle: en el metro, a intervalos regulares, hay unas rallas en el suelo que indican dónde hacer la cola, es decir justo a la derecha de donde van a quedar las puertas, para permitir que salgan primero los que están dentro sin que  se tropiecen los unos con los otros.

Cuando estás ahí y lo ves piensas, qué orden, qué disciplina, qué falta de espontaneidad, qué aburridos, qué borreguismo incluso. Pero aaaah, vemos ahora las imágenes en la tele de gente haciendo cola ordenadamente para aprovisionarse en los súpers, para comprar agua, o para llamar por teléfono, sin empujones, sin histerias, sin violencia, sin saqueos, y piensas, esto en el resto del mundo no pasaría jamás. Y aquí menos, muchísimo menos.

Y francamente serán borregos, pero cuándo pasan desgracias como el terremoto, ¿qué es mejor? ¿Eso o esto?
Por cierto, como tengo la mente puesta en Japón, ahora sí, chicas que no me leéis, me he decidido por fin a escribir nuestro estupendo viaje.

13 de marzo de 2011

Japón

Horrorizada estoy viendo las imágenes y leyendo las noticias del terremoto de Japón. Además cuando has viajado a un país donde luego ocurre una desgracia como ésta, sientes cierta proximidad, por la gente que conociste y sabes que lo está pasando mal, y por los sitios donde has estado y ves cómo están ahora.

Tomé esta foto de un cartel que avisaba de peligros de tsunamis en la playa de Kamakura, hace casi dos años.


Calculo que de este cartel, como de muchas otras cosas, como de cientos de miles de casas y de muchos miles de personas, no debe de quedar ni rastro.

Día de lluvia

En los días de mal tiempo, por ejemplo hoy sábado, da mucha pereza y frío salir a desayunar. Así que improviso con las pocas provisiones que hay en la nevera y me decido a hacer mis primeros huevos a la mexicana.

El resultado es este:

La bola roja es un queso babybel que no pinta nada en este plato pero es que realmente no había nada más en la nevera.

Mientras tanto, Federico y la P. leen el periódico digital.